martes, 23 de agosto de 2011

Llorar sin lágrimas es lo mas difícil y doloroso de llorar...
es tu alma desgarrar...
es un martirio sin igual...


Llorar sin lágrimas es no creer en ésta cruda realidad...
es querer para otro lado mirar... 
para no llorar...

Llorar sin lágrimas es negarse a errores concertar... 
es un dolor que no acaba mas...
es tu alma flaquear y tu esperanza expirar...

Llorar sin lágrimas es gritar un "ya no puedo mas..."
es querer morir sin mirar atrás...

Llorar sin lágrimas es un dolor difícil de superar...
es el grito en silencio gritar...
es iluminar tu alma con oscuridad...
es tristeza que no acaba mas..

Padre ven a mi...


La noche esta oscura... cubierta de indecisión...
deshojando una flor... ¡ Cuánta aflicción... !

¿Padre dónde estas?...
 necesito hablar con vos...

Hace frío... ¡Cuánta soledad...!
esta oscuro... y Tú que no estas...

Ven a mí... sin que tus pisadas  pueda yo sentir...
ven aquí que me siento morir...

Deja que sepa que estas aquí 
y permite tu abrazo sentir...

Déjame volver a esa inocencia que perdí...
para que esto no se vuelva a repetir...
Y así a esta tristeza infinita darle fin...
Padre ven a mí...
no me dejes en esta agonía morir...
Padre... estoy aquí...

martes, 20 de julio de 2010

Como al aire...


Te necesito… como al aire…
a cada instante… en cada momento…
en cada respiro… y porque no en cada suspiro…
Eres parte de mí… y aunque no quieras aceptarlo…
soy parte de tí…
Difícil es quererte… difícil es aceptarlo…
y más aun… olvidarte…
Te quiero más que a mí…
Te extraño… y te necesito… Sí!!… Sí!!…
también, mas que a mí…
Eres mi todo… eres mi nada…
Eres mi luz… cuando no mi oscuridad…
Eres mi alivio… cuando dejas de ser tormento…
Te quiero tanto que cruzo la línea y te odio…
Te odio tanto para nuevamente quererte…
otra vez…
Te quiero…
Te odio…
Te extraño…
Te necesito…


jueves, 25 de febrero de 2010

¿Qué será de tí?

Mejor no te pudo haber salido Thalía...
te lo dedico a vos...

Pasa todo pasa...

Todo Pasa 
Hubo una vez un rey que llamó a los sabios de la corte 
para darles un encargo:  

- Me estoy fabricando un precioso anillo de oro con un gran diamante.  Abajo del diamante, quiero guardar algún mensaje que me ayudará a mi y a todo hombre en los momentos difíciles de la vida. 

 Obviamente, tiene que ser un mensaje pequeño 
para que quepa en el anillo. 

Todos esos sabios eran grandes eruditos.
Podrían haber escrito grandes tratados sobre cualquier tema.
Así que, pusieron sus mentes a trabajar.   
Durante un año, pensaban y debatían. 
Buscaban en todos sus libros. 
 Consultaron a otros sabios en países lejanos.  
Pero no podían encontrar nada.  

Y tuvieron que reportar su falla al rey. 

Cuando reportaban esto, estaba presente un anciano sirviente de la familia real, conocido por su devoción al misticismo. 
 Éste intervino diciendo:  
- Oh, Majestad, No tengo estudios, no soy un erudito, ni un académico. Pero creo tener lo que le servirá. 
Y el anciano místico escribió algo en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey, diciendo: 
- Pero no lo leas ahora. Mantenlo escondido en el anillo.
 Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación. 

Ese momento no tardó en llegar. 
El país fue invadido y el rey perdió el reino.
 Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida 
y sus enemigos lo perseguían. 
Eran pocos sus seguidores y los perseguidores eran numerosos.
  Se sentía desesperado y al punto de rendirse.  
De repente, se acordó del anillo. 
Sacó el papel y allí encontró su pequeño mensaje, 
lo que decía simplemente: 

"ESTO TAMBIÉN PASARÁ" 

Aquellas palabras le resultaron milagrosas.  
Le inspiraron nueva fe y coraje.  
Redobló sus esfuerzos y escapó.  
Al fin de un año, logró reunir a sus ejércitos y reconquistó el reino. 

Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital, hubo una gran celebración en el palacio con música, bailes, comida, etc. El Rey presidía las festividades desde su trono, sintiéndose muy orgulloso de sí mismo.

El anciano místico se acercó y le dijo: 
- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje. 

- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso; la gente celebra mi regreso;  no estoy desesperado; no me encuentro en una situación sin salida. 
El anciano respondió:  - Ese mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.
 No es sólo para cuando estás derrotado; también es para 
cuando te sientes victorioso. 

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "ESTO TAMBIÉN PASARA”.    
El anciano le dijo: -  TODO PASA.  
Ninguna cosa y ninguna emoción son permanentes. 
Todo viene y va como el día y la noche.  
Habrá momentos de alegría y momentos de tristeza.  
Acéptalos como parte de la dualidad de la vida;
es la naturaleza misma de la existencia. 

    Anónimo, como la mayoría de los buenos mensajes.

jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Qué hacer?


Cuando no sabes ¿qué hacer?...


Cuando no sabes ¿a dónde ir?...


Cuando sólo deseas ver a alguien que no puedes ver...


Cuando no puedes abrazar a tu amado...


Cuando llorar duele tanto…
 como contener las lágrimas...

¿Qué hacer?
 cuando pensar en tí...
duele tanto como tratar de olvidarte...


¿Qué hacer?
para no pensar en tí...
a cada minuto...
a cada instante...


¿Qué hacer?
para no sentir tus silencios eternos...
 infernales...


¡Por favor! Dime... 
¿Qué hacer?

prestados de la web... que dicen todo.. dicen nada...







Duele el corazón...





Duele el corazón...

porque duele éste amor…

duele como todo dolor...

duele... el amor…

tan sólo duele sin saber ¿Por qué?…

¡Pobre corazón!…
que no entiende de razón...

¡Pobre corazón!…
no entiende este desamor...

sólo sabe de amor... 
y sabe de dolor...

¡No! ¡No para de doler!...

ayy!!!... que dolor...

dolor intenso..

dolor incesante...

dolor permanente...

no hay calmantes...

no hay pastillas...

no hay palabras...

que lo hagan parar de doler...

¡No! ¡No hay!...

duele el corazón...

no para de doler...

duele… 

el corazón…

Estoy aquí...





Estoy aquí sin saber en dónde estoy...


estoy aquí sin saber a dónde ir...


estoy aquí sin estarlo...


estoy aquí por estar...


o ¿será por algo?


no lo sé...


estoy aquí...


sin estarlo...


estoy…

Dulce... amarte...




Que dulce... tenerte...

dulce mirarte...

dulce...soñar despierta y sonreír...

dulce verte...

dulce sentir tu mirada...

dulce escucharte...

pensar en vos... dulce...

todo dulce...tu presencia...
y hasta tu ausencia...

dulce...
todo dulce... todo tú...
todo tu ser...

dulce por siempre dulce...


martes, 17 de noviembre de 2009

Mi pequeño amor...







Mi pequeño amor… me voy… 
porque me duele quererte…
aunque tu no me hagas daño…

Porque… tu ausencia me duele tanto como tu presencia…

Porque… eres un imposible… y nunca te podré tener…

Es mejor así… dejarte partir, aunque nunca 
hiciste nido aquí 
ni fuiste ave de paso…

Tan sólo te ví…

Te adoré…

Te idealicé… 
pero ya duele… demasiado…
es mejor tratar de olvidarte…
aunque se que eso también dolerá…
porque tratando…
te recordaré a cada instante…
como ahora…

Espero poder hacerlo… para así
mirar al cielo sin deseos de llorar…
sin de deseos de a los gritos preguntar…

¿Porqué tenía que ser así?

Sí… ¡Te Quiero!...
aunque me niegue a reconocerlo…

Sí… ¡Te extraño!
aunque me repita que no…

Sí…¡Te recuerdo!
a cada momento y más aún cuando intento olvidarte…

Mi pequeño amor respiro tu recuerdo…

Duermo con tu sonrisa en mis pupilas…
¡y peor!
despierto pensando en ti…

Ya no puedo más…

¡Lo sé!
te tengo que olvidar…

No sé porque…

No sé cuando…

Sin saber porque tuvo que ser así…
tan dulce…

tan imposible…

tan intangible…

tan inesperado…

Mi dulce amor…

Me voy sin mirar atrás…

Me voy dejando escapar estas lágrimas…

¿Quién sabe?

tal vez algún día…

tal vez en otra vida…

este amor te pueda ofrendar…

¡Quien sabe!…

Te Quiero…

Adiós…












¡Dime tú Mi Señor!
El porqué de las decisiones que tome…


¡Dime tú Mi Señor!
El porqué de tanta soledad…


¡Dime tú Mi Señor!
Porqué esta realidad no puedo entender…
más sí doler…


¡Dime tú Mi Señor!


¿Qué es lo correcto para pensar?


¿A qué conclusión llegar?


¡Dime algo!…


¡Dime todo!… sin decirme nada…


Háblale a éste atribulado corazón…


Dime ¿dónde estás?


Dime ¿quién eres?


Eres Mi Padre… Mi Señor…


Soy una parte de tí…
o tú eres una parte de mí…


¿Es verdad que tú habitas en mí?


¡Dime tú Mi Señor!
que debo decir… y cuanto callar…


Dime…





Necesito un abrazo…





Necesito un abrazo…

de esos… donde los cuerpos se funden…

de esos… que te hacen sentir alegría…

de esos… capaces de curar cualquier herida…

de esos… que te hacen sentir protegido…

de esos… que te dan calor…

de esos… que se dan en silencio…

de esos… que se dan con alegría…

de esos… que te hacen llorar de emoción…

Necesito un abrazo…  de esos…

Conversando con Dios… (III)


Dime Tú...


¿Qué es lo que debo hacer, Mi Señor? 


No lo sé…


Amarte a tí… por sobre todas las cosas…
a mí… porque debes quererte para

que los demás también lo hagan…

y amar a los demás… porque al igual que yo…

están hechos a tu imagen y semejanza…

Eso dicen…


Creo que también debo perdonar…
perdonarme… errores aquellos

errores estos… errores que vendrán...

y aprender de ellos… que para eso están…

para después aprender a olvidar…



Afuera llueve, Mi Señor…

y se escuchan truenos…






¿Serán tus lágrimas, Mi Señor?



¿Será tu enojo, Mi Señor?



No lo sé… o tal vez sí sé…

me dices de esta forma… que debo

confiar… sólo eso, ¡Mi Señor!



¡Debo Confiar… en tí Mi Señor!



¡Confiar...!